Sras. y Sres. Consejeros Electorales del INE;

Amigos Presidentes y representantes de los organismos del sector empresarial;

A nombre del Consejo Coordinador Empresarial y de los organismos que lo integran, agradezco al Instituto Nacional Electoral, y en particular a sus Consejeros, por la voluntad para que demos este paso, en el camino para consolidar una relación estratégica entre nuestro sector y esta institución central de los mexicanos.

Con la firma de este Convenio General de Apoyo y Colaboración entre la máxima autoridad electoral y el CCE damos cauce a una renovada dinámica, muy oportuna, ante las elecciones intermedias que tendremos este año, y desde luego, de cara a la compleja coyuntura que hoy vive México y a los retos de nuestra aún joven democracia.

Este convenio tiene como antecedente una amplia y rica experiencia de cooperación, de trabajo conjunto y de impulsar juntos los valores e intereses que compartimos; por el fomento de la democracia, el fortalecimiento institucional, así como esfuerzos de formación y participación ciudadana.

Tenemos aún cercano el antecedente del Compromiso de Civilidad y Respeto a la Legalidad que promovimos con los candidatos a la Presidencia, en 2012, a fin de que los pasados  procesos electorales federales se dieran en un clima de paz, seguridad, orden, certidumbre y vigencia de las instituciones constituidas; de acuerdo con las leyes, derechos y garantías de los ciudadanos, como debe desarrollarse el proceso electoral en curso, sin excepciones.

Asimismo, quiero destacar los numerosos esfuerzos de promoción del voto y de fortalecimiento de la cultura cívica, que han impulsado, con gran entusiasmo, los diferentes organismos de representación del sector a nivel nacional y local.

Millones de empresarios han demostrado su compromiso con el la construcción de la democracia en México, y hoy ratificamos este propósito sectorial de cara al presente y el futuro.

Seguiremos siendo, en el mismo sentido, un agente facilitador de equilibrios económicos, políticos y sociales, cerrando filas ante el objetivo estratégico que nos fijamos de impulsar fuertemente el desarrollo del marco institucional del Estado Mexicano y la vigencia de la legalidad en todos los ámbitos de la vida pública y de la interacción social.

El Convenio que hoy suscribimos es resultado de todo este historial, en el marco de la convicción democrática que compartimos.

Es producto de la receptividad que hemos encontrado en el INE para con nuestras inquietudes y propuestas, al igual que la que ustedes han tenido de nuestra parte. Confirma, formaliza y da un carácter más sistémico a esta relación, que para nosotros es prioritaria.

Nos marca la pauta para la coordinación de diversas actividades de impulso a la participación ciudadana; la instrumentación de programas de promoción del voto libre, secreto e informado; para efectuar cursos, seminarios, debates y aprovechar alternativas de vinculación académica.

Da pie para un intercambio más profesional y ágil de información, así como a sumar fuerzas en tareas de difusión.

Reiteramos al INE y a su Consejo, nuestra disposición para prestar todo el apoyo que requieran, para la organización de los comicios, desde temas de difusión hasta tareas como instalación de casillas.

En el empeño, los empresarios tenemos bien clara una condición de la democracia: Que ésta no va a consolidarse por decreto o de manera fortuita. Ocurrirá en el momento en que cada vez más mexicanos seamos ciudadanos de hecho, y no sólo de derecho.

Cuando asimilemos a conciencia, que la democracia no es un fin, sino un medio para vivir como hombres y mujeres libres, consecuentes con la otra cara de la libertad, que es la responsabilidad, en el voto y de la participación en la vida pública.

Esta es una historia que se escribe todos los días, en la que el protagonista debe ser el ciudadano, y no sólo los políticos.

No olvidamos a las mujeres y hombres que lucharon por los avances de la democracia que hoy tenemos, y los principios que le dan sustento. Hace no muchos años, la libertad de prensa y una institución como el INE, eran vistas como quimeras.

Nos corresponde honrar este legado, siendo puntuales ante los retos que hoy se presentan.

Los mexicanos tenemos que comprometernos con el fortalecimiento de la sociedad civil y de las instituciones de la democracia, en su más amplia concepción. Son prioridades estratégicas de la nación, no de un gobierno.

Por eso, hemos secundado el llamado que hizo el Presidente del INE, en junio del año pasado, para construir una verdadera política del Estado Mexicano en materia de formación cívica, haciendo hincapié en que la participación ciudadana, de la sociedad civil y de los distintos sectores es fundamental para avanzar.

Sres. Consejeros: amos adelante con este gran pendiente en México.

Son varios los campos de acción y premisas en esta tarea, que impulsamos desde la iniciativa privada, incluyendo ámbitos en los que queremos trabajar cada vez más con la autoridad electoral.

Educación y formación cívica; empoderamiento de la participación ciudadana, aprovechando a fondo las reformas política y electoral; fortalecimiento de la sociedad civil, y en específico, de las redes del sector social, promoviendo la formación de ONGs y la incorporación a las mismas.

Asimismo, afianzar espacios para la propia participación ciudadana y de la sociedad civil, en rubros prioritarios como transparencia y rendición de cuentas; combate a la corrupción y la impunidad.

Se trata de impulsar el emprendimiento en todas las áreas: México necesita más emprendedores que generen empresas y puestos de trabajo, pero también que conformen asociaciones civiles, iniciativas para fortalecer nuestras instituciones y para poner al ser humano en el centro del debate público.

Hay mucho trabajo por hacer, para continuar ampliando y desarrollando los espacios y formas de participación y organización.

Estimados amigos: el cambio profundo para madurar como nación en el marco de la justicia, la democracia y la prosperidad, depende de que los mexicanos ejerzamos nuestros derechos y obligaciones a plenitud.

La fuerza de México, depende de la solidez de sus ciudadanos, de su sociedad y de sus instituciones, como el INE.

El reto es de todos y para todos. La libertad de pensar, de elegir y de expresarse, son los signos máximos de la democracia.

Movamos al país con las aspiraciones y principios humanistas que compartimos con millones de mexicanos: prosperidad y justicia para todos, participación ciudadana, solidaridad, subsidiariedad y libertad con responsabilidad.

México cuenta con sus empresarios, y sus empresarios con México.

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